4 trucos prácticos para proteger tu contenido

4 trucos prácticos para proteger tu contenido


Este tipo de publicaciones me encantan. A raíz de un problema de plagio de un contenido de esta web, tuve la oportunidad de intercambiar impresiones con Juanjo Hernández. Antes de que alguien que me conozca pueda sacar conclusiones, aclaro: Sí, se llama Juanjo Hernández… pero no es mi hermano, aunque tenga un hermano que casualmente se llame así! =) Cosas de la vida.

Pues bien, Juanjo Hernández i Martí es CRM & Support Manager en Supermercados Condis y Condisline.com, es ingeniero técnico informático en sistemas y tiene un Máster de Seguridad Lógica por la UOC. ¿Nada mal, no?

Hoy le he invitado a participar en mi blog con la entrada: “4 trucos prácticos para proteger tu contenido”, que nos ayudará a entender cómo podemos proteger nuestras publicaciones (sean de la naturaleza que sean) mediante técnicas y herramientas legales. Espero que lo disfrutéis tanto como yo lo he hecho y que comentéis todo lo que os inquiete… ¡Tolerancia cero con los ladrones de contenido!

Introducción al valor de la obra digital

Hay cierta reticencia entre los artistas, innovadores del siglo XXI, en crear para compartir y divulgar en entornos digitales.

Lo cierto es que hacen bien en desconfiar; es codiciado aquello nuevo, que emociona, y sobre todo la obra que ayuda a crecer a las personas. Ampliando el concepto diríamos que el valor de una obra digital podría ser medido por tres factores:

  1. La usabilidad: ninguna, esporádica, cotidiana.
  2. La originalidad: común, selecto, único.
  3. La emoción, entendida como el impacto sobre el espectador de la obra: múltiples matices y escalas asociadas.

¿Por qué sentimos tanta atracción hacia el mundo virtual?

Sin duda nos gusta “el dato”, que se usa para componer “la información”, ya que ello lleva “al conocimiento” y finalmente “la sabiduría”; entendida ésta como acumulación de conocimientos prácticos y relacionados, útiles y abstraídos. El mundo virtual es, pues, un compendio de acceso rápido a los distintos niveles de información mencionados.

Cada artista digital tiene derecho a crear y a establecer cómo su obra será disfrutada. Puede configurar cómo se explotará, cómo se obtendrá y cómo será consumida por el público. El ámbito de exposición: el mundo entero, representado por una extensa red de dispositivos interconectados.

Esta fase de configuración, entendamos la analogía de la creación de un cuadro. El autor pinta el cuadro, paga a las personas que actúan como modelos, los materiales y valora el tiempo invertido. Llega el momento en que firma su cuadro y lo lanza al público. Lo muestra a los amigos primero, lo expone mañana, lo vende al tercer día. También podría haberlo prestado, alquilado, destruido o donado, pero ese sería otro camino, otra configuración. El artista que no planifique el futuro de su obra, puede incluso perderla en manos de terceros.

Nota importante: No es misión de este artículo, entrar en marcas, proveedores de software o precios de herramientas informáticas.

4 formas de proteger vuestro contenido de amenazas externas

Llegados a este punto os doy 4 pautas orientativas que os ayudarán a configurar los derechos de vuestro contenido. Elegid aquélla que más os guste.

Creative Commons

Se trata de una entidad creada sin ánimo de lucro, que provee de mecanismos de firma digital y control de contenidos. La ventaja, radica en que abstrae la complejidad de ese control al artista y con ello le libera de una importante carga y tiempo que podrá invertir en su proceso creativo. Aporta control, reduce estrés por ello alienta la creatividad e innovación.

Es un complemento a los derechos de autor, en principio fácil de configurar. Es importante tener presente el ámbito de protección que brinda. La protección es casi mundial, pero hay zonas excepcionalmente excluidas por expreso deseo de la gobernación de esos países. Apréndelo todo sobre Creative Commons en este artículo de Wikipedia.

Marca de agua

Se trata de una o varias firmas que se incluyen en una obra digital (como fotos, vídeos o textos). Pueden ser visibles a simple vista para el ojo humano y normalmente conveniente pues ayuda a la propagación de marca.

Otras marcas de agua, más sutiles y camufladas, podrían existir. De complicada detección, su misión es complicar el plagio de la obra o bien una parte de la misma.

Veamos un ejemplo práctico, aplicado en este caso a otro tipo de contenido, una imagen:

Marca Visible: “www.game80.cat” en color negro al pie derecho de la imagen.

Ejemplo de marca visible en tu contenido

Ejemplo de marca visible en tu contenido

Marca Camuflada: Incluidas en áreas importantes de la composición. En este caso, la misma marca replicada en distintos colores.

Ejemplos de marcas camufladas en las imágenes

Ejemplos de marcas camufladas en las imágenes

Marca Invisible: Solo detectables por expertos en edición de imagen. Son especialmente útiles para demostrar la autoría en caso de reclamación formal.

Metadatos

Se conoce así al conjunto de informaciones que acompañan a una obra digital y que son almacenadas dentro de la propia obra. Se guardan en segmentos de datos extra donde el autor, a través de la herramienta adecuada, puede nominar y titular su obra, indicar su ubicación, empresa vinculada, fecha de creación, …

Volviendo al ejemplo del pintor y su cuadro, los metadatos corresponderían a información no visible pero asociada a la obra: Algún dato o firma en el lienzo en blanco, cubierto posteriormente por capas de pintura, por ejemplo. También serían metadatos, la composición química de sus pinturas, la geometría de los trazos, etc…

Pero, ¿cómo se accede a los metadatos? Normalmente con la herramienta informática adecuada, que escudriñaría la obra, buscando y mostrando en claro la información extra almacenada. Los editores de texto, imagen y video disponen de herramientas integradas para informar de donde procede la obra. Sin duda, ¡úsalas!.

Formas de detectar el plagio

Las hay sencillas, e integradas con los sistemas operativos, algo rápido y eficaz como ver las “propiedades” del archivo digital mostrará toda la información que el autor haya estimado oportuno incluir, con el aporte que el editor haya incluido y con una larga lista de datos que el propio sistema operativo habrá incluido automáticamente. También os recomiendo Google Images, por su simplicidad y efectividad en la detección de robos de imágenes. Tan solo haced una búsqueda “mediante archivo” y… voilà!

Buscar por imagen en Google Images

Buscar por imagen en Google Images

Otros métodos avanzados, nos llegan en forma de herramientas capaces de comparar textos, ondas sonoras y video, para detectar patrones, trozos similares o incluso cambios de escala y filtros de transformación.

Finalmente mencionar herramientas, que hace pocos años, estaban reservadas a agencias de defensa gubernamentales y que ahora son herramientas empresariales y domésticas, capaces de llevar los métodos descritos como avanzados a amplias zonas de lo publicado en la red. Herramientas que pueden decirnos donde está siendo usada una imagen, por ejemplo. Imagina ahora todo lo que puedes descubrir de tus obras usando la herramienta correcta… Son ya muchas las universidades que las usan en entornos universitarios, para detectar plagios y también las hay gratuitas y tan accesibles como nuestro buscador de internet preferido.

Si queréis saber más sobre este punto, os dejo un par de enlaces que os pueden servir:

Muchas gracias a Juanjo Hernández por su participación. ¿Os ha gustado el artículo? ¿Habéis sufrido plagios o robo de contenido por parte de otros blogs/webs? Estaré encantado de saber más en la zona comentarios… y ahora: la infografía resumen que tanto os gusta:

4 formas de proteger tu contenido en infografía

4 formas de proteger tu contenido en infografía

Salud.

Hay 2 comentarios

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  1. 1
    Francisco Muñoz

    Hola, interesante artículo pero creo que los metadata, o datos exif, son fácilmente editables y hasta borrables, con lo que no veo su utilidad para la deseable protección. ¿Me equivoco?. Gracias.

  2. 2
    Juanjo Hernández

    Estas en lo cierto Francisco. Rellenar esa zona de meta-datos no impide que alguien la borre y según sus conocimientos informáticos lo hará parcial o completamente.

    Esta medida aislada no tiene mucho peso dentro de nuestro objetivo de asegurar nuestro contenido. Debemos combinarla con otras medidas para el conjunto aumente exponencialmente el nivel de seguridad.

    Los generadores de contenido, solo tenemos que asegurarnos que cualquier archivo editado quede estampado con nuestros datos de autoría y eso se consigue simplemente registrando el producto de edición y estableciendo los valores por defecto que el editor va a usar para poner ese sello. Coste tendiente a cero puesto cuando más editas y publicas más amortizas.

    El coste para quien limpia el meta-datos con alguna herramienta a-legal, es que seguramente quedará su equipo informático infectado por algún virus troyano de impredecibles consecuencias.

    Hay técnicas también para incluir firma en la zona meta-datos. Infórmate sobre que son y para que se usan los llamados “caracteres no imprimibles”. Su uso en edición de campos meta-datos, podría equivaler a la tinta de limón sobre el papel, que se vela con el aire y se revela con humo sobre el papel.

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