¿Cómo serán las búsquedas en internet del futuro?

¿Cómo serán las búsquedas en internet del futuro?


Esta semana os traigo uno de esos contenidos distintos y amenos que tanto me gusta escribir de vez en cuando. Me encanta leer a diario decenas de blogs sobre el sector digital con la intención de averiguar cómo será la internet del futuro. Entender que el cambio es inevitable y que la única forma de lograr el éxito es avanzarse a él son dos de las premisas fundamentales de todo buen profesional que se dedique a este apasionante mundo.

7 características de las búsquedas en internet del mañana

Mezclando un poquito de investigación, experiencia personal y unas gotas de imaginación he creado este post con siete de las características que definirán las búsquedas en internet del futuro. Por supuesto, espero como siempre vuestros comentarios al final del post para mejorar este contenido. ¿Os animáis a viajar en el tiempo durante unos minutos a la internet del futuro? Pues la cuenta atrás comienza… 3, 2, 1…

Conversando con los buscadores

Una característica del futuro que hoy ya es una realidad. Las búsquedas literales están comenzando a dar lugar a otras mucho más semánticas que buscan un entendimiento real por parte de las máquinas para saber qué es lo que realmente estamos buscando. Algunos ejemplos los podéis encontrar en la meteorología, los tipos de cambio o el diccionario:

El tiempo en Barcelona según una búsqueda semántica

El tiempo en Barcelona según una búsqueda semántica

Como veis, el buscador no se limita a decirnos qué páginas en concreto contienen la cadena de texto “el tiempo en Barcelona” sino que entiende que queremos obtener información sobre si lloverá. Por cierto, menudo día que tenemos hoy por aquí =)

El buscador tendrá que leer entre líneas para diferenciar lo que decimos (el significado literal) de lo que queremos decir (la intención comunicativa). De modo que no bastará con escribir un enunciado con sentido, sino que será fundamental tener en cuenta tanto el significado (semántica) como la situación comunicativa o el contexto (pragmática) de nuestro mensaje. Muy pronto os hablaré mucho más de estos temas por aquí.

Es muy probable que mantengamos habitualmente conversaciones con los principales buscadores para que ellos mismos puedan aprender sobre nuestros gustos (como un asistente personal… ¡Hey Siri!) y aplicar razonamientos próximos a los humanos para vincular deseos con acciones.

Las búsquedas no se limitarán únicamente a concatenar conceptos sino que irán mucho más allá. Las búsquedas a través del pensamiento será algo que nuestra generación vivirá y que nos permitirá optimizar los tiempos que tardamos en acceder a la información y además, sin necesidad de una interfaz de input física.

Univision, en su portal de noticias, va mucho más allá y nos sorprende diciéndonos que en la próxima década existirán chips capaces de conectar nuestro cerebro a internet. ¿Os imagináis tener en el cerebro todos los vídeos de gatitos de internet?

Más velocidad que nunca

Gracias a los avances tecnológicos y a la famosa Ley de Moore en términos de hardware, que se resiste a perecer, las conexiones del futuro aseguran una latencia cero en la respuesta de servidores remotos y repartidos por todo el globo.

Este avance continuo ha cambiado nuestra forma de hacer búsquedas en internet, aumentando de forma significativa el uso de los dispositivos móviles y propiciando la aparición de nuevos soportes, como las gafas de Google o los smartwatches, que luchan por hacerse un hueco en lo cuotidiano.

Ley de Moore

Ley de Moore

Más velocidad implica no solo menor tiempo de espera… sino también la posibilidad de acceder a contenido audiovisual de una forma inmediata.

Esto propiciará la consolidación del vídeo interactivo como verdadero rey de internet, aunque no será el vídeo que conocemos sino uno que irá más allá de la resolución, con interacción en tiempo real o con información vinculada y accesible en segundo plano.

Contenidos más cortos

La evolución en los hábitos de búsqueda nos lleva a una internet que potenciará los contenidos cortos y de calidad. Relegando los grandes contenidos a la situación y expectativa concreta del usuario. Hoy ya no es un secreto que los vídeos de más de 60 segundos son considerados largos, y que redes sociales como Snapchat o Instagram han consolidado su éxito gracias precisamente a la generación de impactos rápidos, efectivos y (en ocasiones) perecederos.

En resumen y como decía uno de los mejores Joker de la historia: “He de hacer tanto, en tan poco tiempo”.

Las búsquedas serán más sociales que nunca

La democratización de las búsquedas llegará en los próximos años. Las búsquedas en internet podrán ser compartidas por amigos, equipos de trabajo, compañeros de estudio… Con todo ello, se podrán generar pequeños hubs de inteligencia colectiva en la que el conocimiento y el aprendizaje crecerán exponencialmente.

De la misma manera que hoy podemos compartir qué restaurantes hemos visitado, qué aplicaciones hemos descargado o qué rating le dimos a la última película de nuestro director favorito, en las búsquedas en internet del futuro podremos ver quién realizó búsquedas parecidas a la nuestra o dejarnos comentarios personalizados según nuestras predilecciones en las páginas de resultados.

Sé lo que estáis pensando, ¿y la privacidad? Bueno, eso es otro debate…

Una seguridad cibernética a la altura de las circunstancias

Por nuestro bien (y el de la seguridad internacional), seguiremos mejorando en términos de seguridad para asegurar (valga la redundancia) que nuestras búsquedas, datos y contraseñas están a salvo de indeseados mirones.

En un mundo sin limitaciones tecnológicas, nuestra privacidad se puede ver amenazada y comprometida a todos los niveles: financieros, personales, sociales o sanitarios.

Por suerte, algunos genios con el 1% del sueldo de un futbolista profesional ya están trabajando en formas de securización de la información que parecen sacadas más de una realidad distópica que de un centro de investigación. Por ejemplo, un equipo de investigadores ha conseguido recientemente teletransportar información a nivel fotónico entre dos lugares a 102 kilómetros de distancia. Ahí es ná.

Más motores de búsqueda

Irremediablemente, la evolución de internet dará lugar a nuevos motores de búsqueda. La hegemonía de Google (como antes la de Microsoft en el ordenador de sobremesa o la de Nokia en teléfonos móviles) llegará a su fin y aparecerán nuevas tecnologías paralelas y complementarias a las que ya existen.

La integración de estos motores en el hardware tradicional y futuro, como por ejemplo, los wearables será la clave del éxito. Los millenials quizá puedan sorprenderse de este punto, pero para los que ya llevamos algo de tiempo en esto, estoy convencido de que no os parece extraño. Hace apenas 15 años existían varios buscadores que convivían en relativa armonía (Yahoo, Altavista, Lycos, …), todos ellos con una decente cuota de mercado.

Las búsquedas en internet del futuro, las harán por ti

Si vamos un poco más allá, unos cuantos años adelante en el futuro es muy probable que dejemos de buscar; o que buena parte de nuestras búsquedas en internet sean propuestas por una máquina en función de lo que sabe de nosotros, de nuestro historial, de nuestro estado de salud, etc.

Hoy ya existen frigoríficos que nos recomiendan comprar las verduras que se nos han terminado, ¿por qué no imaginar un futuro en el que las máquinas se adelanten a nuestros deseos? En todo caso, es bastante probable que el acceso a la información de la red de redes se dé como en las circunstancias actuales. Puede que vivamos conectados a Internet hasta tal punto que nuestras lentillas muestren delante de nosotros lo que, en un pensamiento fugaz, deseamos saber.


Y vosotros, ¿cómo os imagináis las búsquedas en internet del futuro? Dejad vuestros comentarios un poco más abajo y soñemos juntos con todo lo que un futuro no tan lejano nos tiene preparados.

Hay 1 comentario

Add yours

¿Tienes algo que decir? Coméntalo aquí